martes, 19 de julio de 2011

Estamos seguros de que Nike y Adidas van aceptar el Desafío Detox ¿Y tú?


Ahora ya sabemos que hacían los maniquíes XM3N estos días paseándose por tantas ciudades del mundo a la vez: plantear un reto a estas marcas y pedirles que defiendan un futuro sin tóxicos.

Después de haber misteriosamente renunciado a su trabajo diario en los escaparates de sus tiendas preferidas para pasar un par de semanas en algunos de los lugares más emblemáticos del mundo portanto un tatuaje con el símbolo chino del agua (水) en sus cuerpos. La semana pasada los maniquíes XM3N han tenido unos días muy ajetreados al desafiar a los gigantes de la ropa deportiva a que acepten el reto “Detox”.

Todo empezó cuando uno de estos mensajeros incansables fue descubierto en Beijing en la rueda de prensa de la mañana del miércoles, donde Greenpeace presentó los resultados de una investigación realizada a lo largo de un año sobre la contaminación de las aguas en China. El informe “Trapos sucios” expone los vínculos entre instalaciones del sector textil en China y una serie de marcas internacionales, incluidas los gigantes Nike y Adidas. En este informe también se pide a las marcas que trabajen con sus proveedores para eliminar las sustancias químicas peligrosas, entre ellas los disruptores hormonales, de su cadena de suministro bien como de sus productos.

Por eso, no nos ha sorprendido ver a alguno de los maniquíes XM3N, junto a activistas de Greenpeace y a una gran pancarta que ponía "Detox", a la entrada de la tienda más grande del mundo de Adidas en Beijing, o descubrir que se unieron a los modelos en en el desfile de Moda "Detox" en Manila. El jueves por la mañana, un pequeño grupo de maniquíes fue visto cerca de una tienda Nike en Basilea (Suiza). Querían que el tenista Roger Federer propusiese a Nike la defensa de un futuro sin tóxicos. Otros maniquíes fueron vistos en Helsinqui, Copenhague y Estocolmo, todos alentando a las marcas a que acepten este innovador desafío.

Corre el rumor de que los maniquíes también orquestaron la creación de una enorme pancarta humana, compuesta por 40 personas y que ponía “Detox”, a orillas del río Chao Phraya en Tailandia, y que algo han tenido que ver cuando en Madrid se han tendido los “Trapos sucios” de estas marcas. También se cree que han sido ellos los responsables de colgar una camiseta gigante en la sede europea de Nike en los Países Bajos el viernes por la mañana, así como de las actividades realizadas en Viena. Si te fijas bien, incluso se les pueden ver en las gradas de la cancha de fútbol donde se colocó una espectacular pancarta a orillas del contaminado Riachuelo en Buenos Aires, exigiendo que las marcas mundiales de ropa descontaminen su proceso de producción y que sean las campeonas de un futuro sin de tóxicos.

Los maniquíes XM3N ya empiezan a estar un poco cansados y necesitan una sustitución en el segundo tiempo. ¿Les quieres apoyar en su llamamiento a las principales marcas de ropa deportiva? ¿Les dices tu también que tomen medidas para ayudar a crear un mundo mejor? Únete a nosotros en el desafío a Nike, Adidas y todos los otros aspirantes a ser campeones, y díles que asuman el liderazgo en el camino hacia un futuro sin de tóxicos.

¡Actúa ahora!

Tetra Pak se propone aumentar en un 50% la oferta de envases fabricados con materiales renovables para 2012


Tetra Pak se ha propuesto aumentar en un 50 por ciento la oferta de envases fabricados con materiales renovables para 2012 y duplicar la tasa de reciclaje de envases de cartón para finales de esta década, según ha informado la compañía en el marco de la actualización bianual de su informe de sostenibilidad.

Además, ha anunciado que en 2010 alcanzó su objetivo climático de reducir en un 13% sus emisiones de carbono desde 2005, mientras el negocio crecía, y se ha comprometido a mantener sus emisiones en los niveles de 2010 hacia finales de 2020. Asimismo, se ha propuesto duplicar la tasa de reciclaje de envases de cartón para finales de la década.
   En ese contexto, el presidente del grupo, Dennis Jönsson, ha indicado que la compañía "intensificará los esfuerzos para reducir el impacto ambiental y para satisfacer la demanda de alimentos seguros y nutritivos". Además, ha añadido que el mundo está cambiando por lo que las empresas "que quieren competir y prosperar, deben adaptarse a algunos de los factores clave que determina la industria, impulsando la innovación y un cambio radical en la sostenibilidad".
   Otra de las acciones de sostenibilidad que desarrolla la compañía consiste en el apoyo de la creación de centros lácteos en Pakistán, donde se reúnen pequeños grupos de agricultores para implementar un enfoque de negocio unificado y economías de escala. La iniciativa también se está impulsando en Bangladesh.
   La compañía ha trabajado durante seis décadas con empresarios locales para apoyar la creación de empresas de proceso y envasado de alimentos en todo el mundo y ha ayudado a establecer programas de alimentación escolar de los que actualmente se benefician cerca de 49 millones de niños en más de 50 países.
   Finalmente, ha recordado que durante 2010 apoyó, mediante el "rápido abastecimiento" de envases de leche, un programa de asistencia para las víctimas del terremoto en Haití, entre otras iniciativas.

Audi lanzará en 2012 el A6 híbrido


El fabricante alemán de automóviles Audi lanzará al mercado en 2010 la versión híbrida de su modelo A6, que combina un motor de gasolina con otro eléctrico en un sistema capaz de generar una potencia máxima de 245 caballos.

El Audi A6 'hybrid', que puede circular en modo eléctrico a una velocidad de cien kilómetros por hora, monta un propulsor 2.0 TFSI de 211 caballos y un motor eléctrico.   
El automóvil acelera de cero a cien kilómetros por hora en 7,3 segundos y su velocidad punta alcanza los 238 kilómetros por hora. El consumo medio se sitúa en 6,4 litros a los cien kilómetros, con unas emisiones de 146 gramos de CO2 por kilómetro recorrido.

“Las tecnologías de almacenamiento de CO2 han de demostrar su validez en un periodo realmente corto”

Mercedes Maroto-Valer, Directora del Centre for Innovation in Carbon Capture and Storage, de la Universidada de Notthingham (Reino Unido), nos cuenta cómo las técnicas de captura y almacenamiento de CO2 son una “herramienta imprescindible” para reducir las emisiones y para convertir este gas en un recurso sostenible.

¿Se cumplirán los objetivos que plantea la UE para reducir las emisiones de CO2 en 2020?

En el Reino Unido tenemos uno de los objetivos más estrictos a nivel internacional ya que se pretende conseguir el 80% de reducción de emisiones de CO2 para 2050. No obstante, por lo pronto hay una serie de objetivos a más corto plazo como 2015 o 2020, fecha en la que nos vamos a encontrar con que no estamos haciendo todo lo que hace falta. Espero que ese momento se convierta en una gran llamada de atención para conseguir involucrar a empresas, compañías, administración y personal investigador para ponernos todos a trabajar más de lo que todavía se va a necesitar. Es necesario tomar conciencia de que tenemos trabajar más.

¿Qué papel juegan la captura y almacenamiento de dióxido de carbono para la reducción de emisiones a la atmósfera?

Es una de las tecnologías más importantes que necesitamos porque ayudará a reducir costes y que nos permitirán seguir utilizando combustibles fósiles pero sin producir el dióxido de carbono.

¿Cómo?

Una de las posibilidades que ofrece los métodos de captura es reutilizar grandes cantidades de CO2 y en lugar de convertirlo en un residuo, convertirlo en un recurso con nuevas aplicaciones industriales dando paso a una técnica totalmente sostenible y de gran atractivo para la economía para la sociedad y para el medio ambiente. Por otro lado, debemos tener en cuenta que sin la captura y almacenamiento de CO2, los costes de la reducción de emisiones en 2050 se incrementarán en un 70%.

¿En qué fase se encuentra su investigación?

Trabajamos con varias técnicas: de captura, de transporte y de almacenamiento y no todas ellas están en las mismas fases de investigación y desarrollo . Necesitamos integrar estas tres y hacerlo a una escala de unos 300 megawatios. No obstante, las tecnologías han sido ya probadas de manera independiente y funcionan, pero todavía no a la escala que necesita.

Son muchos retos a los que se enfrenta estás tecnologías, empecemos por los económicos. ¿Cómo contribuye la administración pública y los inversores privados?

En estos momentos las dos partes contribuyen. Por un lado, las empresas no quieren correr el riesgo que supone hoy invertir en unas tecnologías que no se sabe con certeza que se vayan a implementar en el futuro. Además, en estos momentos el precio del dióxido de carbono es muy bajo, entonces hasta que este no suba, lo que tenemos que hacer es invertir. La tecnología es más cara que simplemente comprar derechos de emisión de CO2 por lo que, una vez que se suba, tendrá más sentido invertir en estas tecnologías.

 Y ¿no denota esta actitud una falta de cultura medioambiental por parte de la administración pública y privada?

Bueno yo creo que lo que denota es un riesgo ante una tecnología que no se sabe si finalmente se implementará a escala industrial. Las compañías necesitan seguridad a la hora de invertir y no la hay en estos momentos.

 Por tanto, la financiación no es suficiente.

No, no es suficiente. Creo que esta será la respuesta siempre que se pregunte a un investigador. Las tecnologías de captura y almacenamiento de CO2 han de demostrar su validez en un periodo realmente corto, por lo que se necesita una gran inversión para darle oportunidad a estos métodos imprescindibles para reducir el impacto del cambio climático.

 ¿Cómo se pueden reducir los posibles riegos para el medio ambiente?

Lo que hacemos es estudiar análogos naturales para medir el impacto en los ecosistemas que rodean a las plantas y en los yacimientos geológicos en los que se inyecta CO2. Para ello acudimos a los lugares naturales en los que se ha almacenado CO2 sin ningún tipo de fuga como son los volcanes. Es en estos lugares donde se produce CO2 es donde estudiamos los efectos de las fugas que vienen de volcanes, buscando así una analogía lo más cercana posible a la sociedad.

 A día de hoy, la lucha contra el cambio climático no se puede concebir sin las economías emergentes..

Son cruciales, porque estas se están desarrollando con una enorme dependencia de combustibles fósiles, sobrepasando ya a países occidentales, sobre todo China. En cuanto a las tecnologías que nos ocupan, necesitamos una colaboración ya que existe una interdependencia mutua. En occidente hemos creado el problema, pero si lo tratamos de arreglar y Asia no colabora, no tiene sentido. Por lo tanto es necesario cooperar para desarrollar estas tecnologías.

 ¿Cómo coordinaís el trabajo a nivel internacional?

Trabajamos a través de clusters, para coordinar la investigación en gran parte del mundo ya que, una vez que empecemos a implementar la tecnología a un nivel industrial, necesitaremos integrar estos clusters de investigación e industriales para compartir tuberías y el resto de infraestructura.

 Conseguir la aceptación social sobre el uso y la seguridad de las técnicas de captura y almacenamiento de CO2 es otro de los retos que hay que afrontar.

Si, y todos tenemos la culpa del desconocimiento social sobre estos temas: sector público, mediático y también los científicos. Seguramente tampoco nosotros nos estamos involucrando en la medida que se necesita para explicar al público y en los términos que este necesita, cómo funcionan y cuáles son las expectativas que cumplen las tecnologías de captura y almacenamiento de CO2, y las oportunidades que ofrecen. Por tanto, estamos ante un proceso educativo que ha de ir en los dos sentidos.

 ¿ Y en cuánto capital humano?

Se necesita personal cualificado. Hablamos de que serán necesarias 80 plantas instaladas a partir de 2030, y 1.000 a partir de 2050, pero ¿quién las va a operar? Tenemos que desarrollar la tecnología pero también tenemos que capacitar al personal que dirigirá esas plantas y sobre todo lo relacionado con captura y almacenamiento de CO2 y esto es algo en lo que quizá no estamos tan concienciados.

viernes, 8 de julio de 2011

Gobernabilidad y manejo forestal comunitario en la Amazonía Peruana


Aun cuando existen interesantes  y alentadoras experiencias de manejo forestal comunitario, incluso con certificación forestal, esta actividad no se ha constituido en una alternativa  concreta, de corte masivo,  para mejorar la calidad de vida de los pueblos indígenas. No se trata de simplificar la discusión en términos de optimismo o pesimismo sino de abordar con profundidad el rol del manejo forestal comunitario en el vivir bien comunitario.

Existen múltiples factores que explican esta situación. Lo primero que habría que reconocer es que el manejo forestal comunitario, tal como se entiende convencionalmente, es una perspectiva fundamentalmente externa. Así hemos podido identificar una gradación en el nivel de articulación  a los mercados y el grado de control de las operaciones forestales. De esta manera podemos identificar actividades de aprovechamiento forestal con fines de subsistencia hasta actividades orientadas al mercado. Así mismo, podemos reconocer experiencias bajo control directo de los pueblos indígenas, hasta asocios con terceros y el caso extremo la entrega de la potestad de aprovechamiento a un tercero con un bajo nivel de control comunal.  Aunque en la práctica muchos de estos contratos han sido legales no siempre han sido legítimos y con frecuencia en detrimento de los bosques y de la propia comunidad.
Las experiencias de manejo forestal comunitario subvencionadas externamente enfrentan condiciones estructurales que afectan su viabilidad y sostenibilidad. De ahí que no sea raro que frente a las dificultades para avanzar en el manejo forestal comunitario hayan aparecido otras opciones como la agrarización de los bosques, la conversión de bosques a pastizales. Esta situación habría que entenderla en un contexto de crecimiento demográfico de la población comunal, los procesos de formación de nuevos caseríos (o anexos) que inexorablemente derivan en la necesidad de independización territorial y por lo tanto inciden en la fracturación comunal.
A ello se suma la aparición de nuevas necesidades que satisfacer que obliga a la búsqueda de mayores ingresos que deben conseguirse de manera formal o informal, en el mismo bosque comunal o en otras áreas rurales o urbanas.
En el caso peruano, la promoción del manejo forestal comunitario hasta ahora no ha sido una prioridad en las políticas públicas forestales. Cuando se ha verificado una norma importante para el manejo forestal comunitario se ha debido más bien a iniciativas personales de funcionarios antes que a una política estructurada. Las experiencias de manejo forestal comunitario se han dado pese al Estado antes que al acompañamiento del Estado. Se ha pensado que la base teórica y técnica para el manejo forestal aplicable a concesiones forestales podría ser fácilmente trasladable al manejo forestal comunitario. En toda esta perspectiva no aparecía para nada las particularidades socioculturales de las comunidades indígenas. Se avizora en un enfoque diferente a partir de la nueva legislación forestal.
La situación actual de desarrollo del manejo forestal comunitario por tanto no puede ser explicado únicamente desde el lado de las carencias (de recursos, gerenciales o tecnológicas) sino también del papel que ha cumplido el Estado para generar condiciones favorables para su desarrollo. En el fondo tiene que ver con las políticas públicas forestales que no visualizaron el rol del manejo forestal comunitario para contribuir al aprovechamiento sostenible y la conservación de bosques.
La emergencia de movimientos indígenas y el proceso de reconocimiento social como actores políticos ha tenido como repercusión que el Estado se vea obligado primero a dialogar y luego a incorporar las demandas indígenas en materia de bosques en las políticas públicas. De esta manera hemos asistido a un interesante proceso de construcción conjunta de políticas públicas en las que se incorporan una serie de medidas orientadas a reconocer los derechos indígenas y la posibilidad de desarrollar experiencias de manejo forestal comunitario incorporando su cultura entre los que se incluye la cosmovisión, los saberes, usos y costumbres. Esta es una experiencia inédita y se enmarca en una política de equidad e inclusión social.
Pero no basta que las aspiraciones de los pueblos indígenas se plasmen en las normas forestales. Se requiere además una institucionalidad que permita canalizar los esfuerzos y la energía cultural de todos los actores involucrados. Por parte de los pueblos indígenas se requiere un proceso reflexivo conducente a definir explícitamente su propia visión de desarrollo y en este marco cómo quieren que los bosques constituyan oportunidades para mejorar su calidad de vida de manera sostenible.
Es importante conversar internamente cómo van a asumir la (probable) tensión entre los valores de solidaridad y reciprocidad, propios del mundo indígena, con los valores de acumulación propios de una economía de mercado. Son los propios pueblos indígenas los que tienen que definir los atributos de una nueva ética económica que logre un diálogo entre los valores de la economía  solidaria y la economía de mercado.
Para combatir los procesos de deforestación, tala y comercio ilegal de flora y fauna se requiere mejorar la gobernabilidad. La orientación a resultados de los gobiernos tiene que ser fuertemente acompañada por la sociedad civil y para ello se requiere avanzar hacia una cultura de institucionalización del diálogo, que es lo mismo decir que profundización de la democracia. Un enfoque intercultural  de la gestión pública tiene que avanzar hacia el reconocimiento, la redistribución y la participación.
En el mismo sentido, avanzar hacia una cultura de manejo y conservación de bosques en las comunidades indígenas, implica un enfoque de gobernabilidad. Se requiere mejor Estado para acompañar efectivamente a las comunidades que manejan bosques. Estamos hablando de una gestión forestal efectiva, de legitimidad, de transparencia, de rendición de cuentas. Así mismo, se requiere fortalecer a la sociedad civil para favorecer una participación activa en la gestión y el control social. La denuncia o la puesta en evidencia de la debilidad del Estado no son suficientes, se requiere acompañar al Estado justamente para que pueda hacer mejor las cosas a través de un proceso de gestión de las lecciones aprendidas y una cultura de mejoramiento continuo.  Es importante reconocer que el Estado no es el otro, sino que es una forma de expresión de nosotros mismos. Ello no exime que exijamos enfáticamente efectividad y coherencia.
La posibilidad próxima que exista una Unidad Técnica de Gestión Forestal es esperanzadora. Más aún si está abierta la posibilidad que profesionales y técnicos indígenas puedan ocupar posiciones importantes en estos espacios. No se trata únicamente de generar mayor burocracia sino de asegurar las condiciones materiales y subjetivas que permitan a las comunidades que manejan sus bosques tener un acompañamiento cercano con una perspectiva de interculturalidad. 
La inclusión social no puede ser vista desde una perspectiva asimilacionista sino más bien de diálogo intercultural fecundo y constructivo. Diríase en este sentido que la inclusión va en doble sentido donde como producto final de la mutua inclusión terminamos por reconocernos y de atacar enfáticamente las condiciones que generan desigualdad. La inclusión social no es únicamente una perspectiva de lucha contra la pobreza sino también esfuerzo para creación de la riqueza. No estamos hablando de políticas asistencialistas del manejo forestal comunitario sino un enfoque de fortalecimiento de la ciudadanía indígena que se manifieste también en el incremento de una cultura tributaria. Es asumir la responsabilidad compartida de contar con un Estado que tenga capacidad para que todos sus ciudadanos cuenten con condiciones para desarrollar el máximo de sus capacidades y facultades y entre ellas la capacidad de generar riqueza de manera sostenible.

"Eficiencia en el uso de los recursos en América Latina: Perspectivas e implicancias económicas"

E l informe Eficiencia en el uso de los recursos en América Latina: Perspectivas e implicancias económicas, elaborado por PNUMA y la Red Mercosur de Investigaciones Económicas destaca que el uso eficiente de los recursos permite ahorros evidentes, un aumento de la competitividad y genera beneficios económicos no sólo sectores productivos sino a la sociedad en su conjunto.

La presentación del trabajo se realizó el pasado 17 de junio en Asunción, Paraguay, en el marco de la Reunión de ministros de Medio Ambiente del Mercosur.
El uso del agua, los cambios en el uso del suelo y la energía, además del cambio climático son las tres temáticas analizadas en el Informe. Estas problemáticas se examinaron a partir de diversos estudios de caso sobre políticas e iniciativas relevantes en Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguay y Uruguay.
Los doce estudios de caso analizados aportaron lecciones tanto para el análisis socio-económico como para el diseño e implementación práctica de iniciativas públicas, privadas y mixtas relacionadas con la eficiencia en el uso de los recursos.
Hallazgos
El proceso de primarización de la economía de Chile, México y el Mercosur ha causado, un creciente aumento de las presiones sobre algunos recursos esenciales como el agua y el suelo. La falta de iniciativas, políticas o programas orientados a prevenir los impactos ambientales del desarrollo productivo pueden desincentivar la mejora ambiental con graves consecuencias económicas.
Por otro lado, el informe destaca que la eficiencia en el uso de los recursos y la sostenibilidad a partir de la promoción de una producción más limpia y el cumplimiento de los requisitos ambientales, puede contribuir a la competitividad empresarial. Este es el caso de uno de los estudios seleccionados, el de la cuenca del río Paraíba do Sul, en Brasil. El caudal de agua sufre grandes presiones por las industrias ubicadas en su cuenca y por el creciente incremento demográfico. Para aliviar la presión sobre el río se están implementando medidas que están resultando exitosas, como el cobro de tasas que han permitido reducir un 29% el consumo.
Respecto a la energía se concluye que las emisiones están fuertemente acopladas al crecimiento del PIB y de la población. Si bien la región contribuye poco a las emisiones globales de CO2, algunos de los casos analizados se encuentran en el grupo de países en desarrollo con mayores emisiones per cápita.
Los principales retos para lograr una mayor eficiencia en el uso de recursos en América Latina son:
1. La cooperación público-privada a escala local-provincial-nacional.
2. El ordenamiento territorial y la implementación efectiva de las regulaciones de uso del suelo.
3. La promoción de estrategias de cooperación regional en áreas como cambio climático, impacto ambiental del sector primario y regulación del sector del agua.
4. La disponibilidad y acceso a la información. Generar y sistematizar información confiable sobre el uso de los recursos y sus implicancias económicas y ambientales.
También se remarca que los países de América Latina están sumándose a la tendencia mundial de promoción de la eficiencia energética, de las energías renovables modernas y de los biocombustibles.
El estudio busca complementar el análisis ofrecido en los informes GEO (Perspectivas del Medio Ambiente) para América Latina, a través de estudios regionales sobre eficiencia en el uso de los recursos y sus implicaciones económicas. Asimismo,  el informe evidencia la existencia de herramientas de análisis para esta temática que todavía no cuentan con mucha diseminación en los sectores académicos y entre aquellos encargados de la toma de decisiones.
Participe
El informe Eficiencia en el uso de los recursos en América Latina: Perspectivas e implicancias económicas, así como los resúmenes sectoriales, se encuentran abiertos a comentarios en http://www.pnuma.org/reeo hasta el 29 de julio de 2011.
Para más informa ción:
Alejandro Laguna
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente,
Oficina Regional para América Latina y el Caribe.
Clayton, Ciudad del Saber - Avenida Morse, Edificio 103;
Corregimiento de Ancón - Ciudad de Panamá, Panamá
Tel.: 3050 3100
alex.laguna@unep.org
Elisa Tonda
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente,
Oficina Regional para América Latina y el Caribe.
Clayton, Ciudad del Saber - Avenida Morse, Edificio 103;
Corregimiento de Ancón - Ciudad de Panamá, Panamá
Tel.: 3050 3100
Elisa.tonda@unep.org

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